jueves, 14 de junio de 2007

Alemania culmina la indemnización a las víctimas de los nazis

LOS JUDÍOS NECESITAN MUCHO DINERO PARA MANTENER EL 'ESTADO DE ISRAEL'.

Durante algo más de seis años, la Fundación Recuerdo, Responsabilidad y Futuro, creada en diciembre de 1999 por el Gobierno alemán y 65 empresas, distribuyó en silencio cerca de cinco millones de euros entre los llamados 'trabajadores esclavos' del régimen nazi. En total, 1.660.000 victimas y sus descendientes fueron indemnizados con sumas de de hasta 7.669 euros cada una.

Ayer, el presidente, Horst Köhler, y la canciller, Angela Merkel, anunciaron que la fundación había culminado su titánica tarea de hacer justicia con las víctimas del régimen hitleriano, que en su mayor parte fueron localizadas en países de la Europa del Este.

«Muchos de los prisioneros no sobrevivieron al martirio y los que lo hicieron quedaron marcados con secuelas físicas y psíquicas», señaló Merkel durante un acto oficial celebrado en el palacio Bellevue de la capital germana. «Muchos alemanes sacaron provecho voluntaria e involuntariamente del esfuerzo de esos esclavos», admitió, por su parte, Köhler, quien recordó que el uso de los llamados 'trabajadores esclavos' había sido una práctica extendida en toda la industria germana de la época.

La Fundación Recuerdo, Responsabilidad y Futuro nació gracias a una iniciativa del Gobierno Schröder, que logró convencer a las industrias más importantes para que participaran en la dotación del fondo económico. Al final hubo un compromiso para apoyar la iniciativa con 5.100 millones de euros, de los que la fundación aportó la mitad.

Pecados de la iglesia

La puesta en marcha de la fundación tuvo que ser aprobada por el Parlamento y, cuando esto ocurrió, en agosto de 2000, la votación obró el raro milagro de convencer a los dos principales iglesias del país -la católica y la protestante- para que reconocieran sus pecados cometidos durante el régimen nazi.

La Iglesia católica destinó 5,1 millones de euros para indemnizar a las personas que trabajaron como esclavos para la institución, pero decidió repartir el dinero al margen del fondo creado por la fundación, lo que fue duramente criticado. En cambio, la protestante aportó la misma suma al fondo gubernamental.

La fundación pudo ver la luz después de una larga y difícil negociación que llevó a cabo el conde Otto Lambsdorff, quien, en nombre del Gobierno de Berlín, negoció con las autoridades de EE UU y abogados un acuerdo para que los grandes consorcios alemanes implicados no fueran llevados ante la Justicia estadounidense.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Cuanto dinero necesitó el régimen fascista de alemania, dinero de obra esclava, para subsistir ;y cuánto dinero recaudais para difundir vuestro veneno y esa gran patraña de negar lo innegable. Iros al infierno nazis de mierda¡¡¡¡